lunes, 29 de septiembre de 2014

PABLO PICASSO. ENTRE EL CUBISMO DECORATIVO, EL CLASICISMO Y EL SURREALISMO (1915-1935). CARACTERÍSTICAS Y OBRAS.

Los  20 años que van entre 1915 y 1935 son, con toda probabilidad, los menos apreciados  y comprendidos de la obra de Picasso. La razón es que el pintor trabajará en distintos estilos sin aparente coherencia, lo que desazona mucho a la crítica artística que clasifica y ordena en cajones estancos y racionales. Durante estos años la vida de Picasso atraviesa vaivenes sentimentales y eso se refleja en su obra. Su producción pictórica no encuentra una expresión unívoca y oscila entre distintos lenguajes, a veces contradictorios: el cubismo decorativo, el clasicismo y el surrealismo.
La imagen que sirve de portada a esta presentación está hecha con pedazos de tres cuadros (Los Tres músicos de 1921, Los enamorados de 1923 y La danza de 1925) que manifiestan la trayectoria tan peculiar de estos años.


Durante estas dos décadas el mundo también atraviesa  situaciones muy convulsas, absurdas y discordantes : la Gran Guerra de 1914-18; la revolución socialista en Rusia; la crisis de posguerra; los felices años veinte; el ascenso de los totalitarismos; la crisis económica del 29 y de los años venideros; la escalada de tensión que augura una nueva guerra... Artista y sociedad en el fondo van de la mano.

La Gran Guerra y sus consecuencias en la obra pictórica de Picasso (1914-18).

La I Guerra Mundial (1914-18) trajo el fin de una época en el mundo y en el París de Picasso. El dramatismo de estos años transformó a los parisinos y a los artistas que allí trabajaban.
  • Producción artística. Muchos artistas están en el frente, quedando en retaguardia los más ancianos o aquellos como nuestro pintor o Juan Gris que, como extranjeros, no estaban alistados. La fructífera relación con Braque y otros pintores se rompe. La obra de Picasso se resiente, no son años de grandes innovaciones. Su producción continúa, pero pierde originalidad, manteniéndose en un cubismo sintético "decorativo".
  • Situación personal. En diciembre de 1915 muere su compañera Eve Gouel. Se siente solo, sin amor y sin amigos,  lo que le sume en una depresión. La tragedia de la guerra y la muerte  transforman la mentalidad de Picasso y de otros artistas hacia posturas más conservadoras: los experimentos llevados a cabo entre 1905 y 1914 se ven como arrebatos adolescentes que la Guerra ha frenado. Se extiende la idea de que lo más sensato sería reposar lo ya aprendido e incluso apreciar lo bueno que tiene aquello contra lo que reaccionaron. A ésto se suma la muerte en noviembre de 1918 de su amigo Guillaume Apollinaire.
  • El ballet y Olga Koklova. En este ambiente tan negativo, Picasso encuentra un escape en la propuesta que le hace su amigo Cocteau en 1916 de trabajar diseñando escenarios y vestuario para la compañía de ballet de Serge Diaghilev. El pintor acepta porque le atrae hacer cosas nuevas y porque le permite alejarse de París, ya que la compañía hace una gira por la principales ciudades europeas. En Roma (febrero de 1917), durante los ensayos de "Parade", conoce a una de las bailarinas, Olga Koklova, de la que se enamorará y con la que... ¡se casará por el rito ortodoxo en París al año siguiente!
Olga Koklova sentada en un sillón, 1917




El contacto con esta mujer cambia su estilo pictórico y sus amistades. Picasso deja la vida bohemia y la cambia por el círculo de la "alta sociedad". Ella es de porte aristocrático y gusta ser pintada de forma realista, como podemos ver en el cuadro de arriba. El pintor se somete y vuelve a sus orígenes de pintor académico. Una nueva etapa creativa se avecina.

El clasicismo o neoclasicismo picassiano (1917- 1924).

No obstante, Picasso es consciente del  éxito económico obtenido con el cubismo y, por tanto, no lo abandonará totalmente durante estos años. En 1922 vende Las señoritas de Avignon por 25.000 francos. Picasso es un pintor cotizadísimo. Como el doctor Jeklly y  Mr. Hyde será capaz de simultanear el cubismo con el "clasicismo", que está en las antípodas pictóricas. Por ejemplo, en  1921 realiza  Los Tres Músicos (MOMA de Nueva York), una de sus obras más ortodoxas en el cubismo sintético, pero también las volumétricas Tres mujeres en la Fuente de estilo clasicista.



El estilo clasicista de Picasso recuerda su etapa rosa precubista por las tonalidades cálidas predominantes y sobre todo por la importancia que otorga al volumen de los cuerpos. Las figuras de esta época  son simples,  pero a la vez macizas y gigantes. En este cuadro de Tres mujeres en la Fuente sus ropas recuerdan estrías de los fustes de  columnas griegas y ellas parecen altorrelieves arcaizantes.

Entre los temas más representados de este estilo clasicista están los retratos de su mujer y de su hijo Paul, que nace en 1921, así como los sempiternos Arlequines. Algunas figuras pueden aparecer descoyuntas y con unas proporciones que invaden el espacio pictórico (gigantismo), como los durmientes de La siesta, o resultar exquisitamente ingresianos como Los enamorados. Las imágenes de la maternidad y de las familias felices disfrutando de la playa nos presentan a su propia persona disfrutando de los pequeños placeres de la vida.

Familia a la orilla del mar, 1922.




Su relación con la compañía de ballet durará hasta 1924 y se conservan muchos dibujos preparatorios de las 5 o 6 obras en las que colabora. Son diseños muy originales de vestuarios y decorados están a medio camino entre la vanguardia cubista y el neoclasicismo. Algunos se pueden ver en la presentación inicial.


El surrealismo dentro del cubismo (1925-35).

La complacencia conservadora de Picasso fue un episodio pasajero. Duró tanto como la felicidad de su matrimonio. Las desavenencias en la pareja comienzan a ser evidentes a partir de 1925. Su pintura se vuelve intranquila y la violencia, que no había aparecido hasta ahora en su obra, se manifiesta en figuras humanas deformadas e inquietantes. Los símbolos y el lenguaje surrealista será su nuevo canal expresivo.

El beso, 1925.




Picasso había estado atento al movimiento Dada y a sus epígonos los Surrealistas, surgidos en 1924. Su espíritu era tan libre que podía expresarse en un mismo día mediante tantos estilos diferentes como creyese necesario, por ello, nunca consideró el adscribirse a un solo estilo o a un determinado grupo de artistas que le pusiese ataduras. André Breton, líder del grupo, admiraba esta cualidad de Picasso y en su libro El surrealismo y la pintura de 1925 le dedicó una serie de reflexiones en las que justificaba la ambivalencia del pintor como un rasgo propio del surrealismo. Con ello contribuyó a que en el movimiento se fomentara la práctica de diversos lenguajes (desde la abstracción al realismo) y que se considerara al pintor como surrealista. Sin embargo, como ya hemos dicho Picasso sólo utilizará los recursos de este movimiento cuando lo crea necesario.

Tampoco podemos hablar desde 1925 de un Picasso único, ya que aunque abandona el clasicismo al acabar el amor por Olga, incorpora el surrealismo y el expresionismo como nuevos elementos a superponer sobre el cubismo sintético, decorativo o curvilíneo (como queramos llamarlo).

La danza, 1925.




  • La primera obra de gran formato en la que podemos apreciar este cambio es La danza (1925). Tres mujeres bailan en frenesí dionisiaco en absoluta distorsión de sus cuerpos y de sus rostros. Fijémonos en la de la izquierda, con su pequeña cabeza y una boca agresiva, que asemeja una vagina dentada. Para los surrealistas estas figuras esconden múltiples explicaciones psicoanalíticas. El inconsciente aflora en la pintura de Picasso, la mujer se convierte en un ser "ente tenebroso y luminoso a la vez, fuente de éxtasis y de tragedia, mantis religiosa, amante insaciable y devoradora del objeto de su amor."¿Está detrás de esta representación las tormentosas relaciones conyugales con Olga? Olga Koklova ya no volverá a ser retratada a su gusto en los años siguientes y en 1927 el pintor iniciará relaciones extramaritales con la joven Maria Therese Walter. Aún así la obra encaja estilísticamente en el cubismo picassiano o en el cubismo surrealista.  En este mismo estilo y dramatismo podríamos incluir obras como El beso, vista más arriba, o La crucifixión de 1930.
La crucifixión, 1930.




  • De 1928 a 1931 podemos ver un nuevo estilo de expresión del pintor. Las obras son en tonos marrones o anaranjados y representan a figuras femeninas como Mujer sentada al borde del mar que se han convertido en formas orgánico-geométricas casi abstractas. Realmente son cuadros en los que pinta obras escultóricas de hierro a lo Julio González, escultor con el que colabora en estos años y que le enseña a trabajar en este material.
Bañista, 1928.


  • Junto a este estilo de obras continua con el cubismo colorista y curvilíneo, que tanto éxito le había proporcionado hasta ahora. Famosos son los retratos de Maria Therese de 1932 porque a través de su sensualidad y de su dulzura se intuye de nuevo en Picasso la alegría de vivir. El estilo está cercano al fauvismo de Matisse.
El sueño. Retrato de Maria Teresa Walter. 1932




  • Un nuevo estilo más cercano al surrealismo simbólico y violento de la segunda década de los veinte   aparece entre 1933 y 1936, coincidiendo con la definitiva ruptura con su esposa Olga (1935). Lo que tienen en común estas obras es el tema taurino y la presencia del minotauro, que como ocurriera con el arlequín se convierte en el "alter ego" del pintor. El artista se identifica con su impulso animal y sexual, pero también con su ternura y sufrimiento. El minotauro es humano y animal a la vez y como en el toro en las corridas puede ser actor de una drama inexorable o bestia sanguinaria. Su obra está cargada de erotismo y alusiones sexuales bastante explícitas, junto con otros universos oníricos más difíciles de interpretar.
Desde el punto de vista estilístico, no se parece a la obra de los años 20, el dibujo clasicista toma protagonismo frente al color, de hecho a menudo son aguafuertes coloreados. Veamos algunas de las obras de la conocida como Minotauromaquia. En estas obras se muestran algunas de las claves que formarán parte del Guernika, pero esa es una historia que contaremos en otro capítulo.


Minotauro y caballo, 1934.




Minotaruo y Dionisos. 1933.




Minotauro y yegua muerta delante de una gruta y niña, 1936.




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