viernes, 3 de octubre de 2014

EL MAUSOLEO DE TEODORICO EN RÁVENA.

El mausoleo de Teodorico en Rávena es uno de los escasos edificios que nos quedan del pueblo ostrogodo en Italia. Su calidad constructiva y robustez sorprende cuando se analiza en detalle, sin embargo no suele ser muy apreciado desde el punto artístico, tal vez debido a la desnudez de sus muros, fruto del despojo del ornato que lo revestía, o quizás a un cierto prejuicio acerca de la arquitectura de los pueblos bárbaros. Es verdad que no estamos ante una construcción técnicamente tan perfecta como la bizantina iglesia de San Vital en la misma ciudad, pero ha de tenerse en cuenta que ambas cumplían funciones distintas.

Historia del edificio.

El mausoleo es un edificio misterioso que hasta el momento no ha sido correctamente interpretado. Sabemos por el Anonymus Valesianus que el rey ostrogodoTeodorico (muerto en el año 526) lo mandó construir para ser su sepulcro en el año 520, pero no sabemos con seguridad si llegó a estar enterrado allí. Tampoco sabemos cuál fue su aspecto externo, puesto que por las huellas dejadas en sus estructuras tuvo un ornato arquitectónico y escultórico que desapareció en algún momento de la Edad Media, tal vez cuando fue reconvertido en iglesia ortodoxa después del edicto de Justiniano (561) contra los arrianos. Hacia el año mil, el monasterio benedictino dedicado a Santa María lo anexionó y lo utilizó como oratorio. El monasterio desapareció en el siglo XVII, pero nuestra construcción pervivió. No obstante, se conoce que ya a mediados del siglo XVIII la parte inferior estaba casi completamente enterrada a causa de las inundaciones del cercano río Badareno. El  piso superior seguía utilizándose como capilla, llamándose Santa María Rotonda, y se accedía a ella por dos escaleras frontales (1774). Desde 1844 comenzaron las excavaciones para dejar al descubierto el piso inferior. En ellas se encontraron numerosas tumbas alrededor, puesto que muchas personas a lo largo de la historia se enterraron en la cercanía del monumento. Las escaleras fueron eliminadas en 1918 y se le dio un nuevo acceso por medio de una escalera y de una pasarela que llegan al piso superior por detrás.

El Mausoleo a finales del siglo XIX y a comienzos del siglo XX.

Características artísticas.
  • Función. El edificio fue encargado para servir como tumba monumental y capilla funeraria del rey más importante que tuvieron los ostrogodos. Teodorico había conseguido crear un reino que abarcaba las antiguas provincias de Iliria e Italia. Su intención al ordenar erigir el edificio fue, por tanto, poner de manifiesto la grandeza de su reinado a la manera de los emperadores romanos. Debía ser un monumento vistoso y recordado, que todo el que llegara a Rávena contemplara y que ensalzara al monarca y a su linaje. De ahí que su decoración externa, la que ha desaparecido, debió estar muy cuidada.
Reconstrucción de Bruno Schuldz del Mausoleo de Teodorico. La galería superior ha sido interpretada como una logia con arcos y columnas en cuyo interior reposaban las estatuas de los principales reyes de la dinastía goda.

  • Influencias. Su inspiración arquitectónica se inscribe en la tradición de la tumba de los notables y de los emperadores romanos a los que pretendía imitar. En el bagaje del arquitecto están los edificios con forma de torre o de túmulo coronados con templete erigidos desde el siglo I a. C.; así como los mausoleos de planta central con cúpula que desde el siglo III se había levantado a las afueras de Roma (Gordiano o Santa Constanza) o en otros lugares del imperio (Cencelles, Tarragona o Diocleciano en Split)  Su fe cristiana se hace notar a través de la forma de cruz griega de la planta del piso inferior, que  recuerda al mausoleo de Gala Placidia a apenas 2 kilómetros de distancia.
Arriba: Otra interpretación de la galería del piso superior como arquería continua. A los arcos del piso inferior se les da una función de nicho para sarcófago, aunque hay autores que dicen que podían ser hornacinas para esculturas que representasen a los que estarían enterrados en el interior. Debajo: alzado, sección y plantas de los dos pisos.

  • Materiales. Si en algo se diferencia de las anteriores tumbas mencionadas es que aquellas utilizaron el ladrillo y el hormigón para su erección y este edificio está construido con sillares de mármol unidos entre sí en seco, sin ninguna argamasa, y con grapas de hierro internas. El uso de la piedra es una decisión muy meditada en una zona arcillosa donde la roca era escasa y había que traerla de Istria, al otro lado del Adriático. De hecho es el único edificio contemporáneo de Rávena hecho exclusivamente en este material. Con la elección del material se buscaba la supervivencia, lo que a la postre consiguió, y el mostrar a su pueblo y a la historia el poder y esplendor de Teodorico.
Esquina y dos de los arcos externos del mausoleo de Teodorico.

  • Los sillares se acoplan en arcos y dinteles de forma engatillada, siguiendo una técnica constructiva del Bajo Imperio que podemos ver empleada antes en edificios de ingeniería y en el palacio de Diocleciano en Split. El engatillado aseguraba con el resalte en forma de "L" un mejor acoplamiento del sillar. Por otro lado, en las esquinas encontramos un ajuste perfecto, con bloques que dan cara vista en dos lados a distinto nivel. Cada uno de los sillares fue trabajado con meticulosidad para encajar en su lugar exacto en el muro de modo que la juntura apenas se nota. El acabado final es muy meticuloso.
Arriba: reconstrucción entrada al Palacio de Diocleciano en Split. Entrada con arquerías con esculturas y puerta con dintel engatillado. Abajo: arco con dovelas engatilladas del mausoleo de Teodorico.

  • Elementos constructivos. El  mausoleo tiene unos cimientos de 1,50 metros bajo el nivel del suelo. Fue construido sobre una base de cal y puzolana que llega hasta los dos metros de profundidad. Tal cimentación era necesaria debido a la inestabilidad arcillosa del suelo de la zona. En superficie distinguimos dos pisos:
  1. El piso inferior es de planta de cruz griega, inscrita en un decagono externo. Los cuatro brazos interiores podrían haber contenido hasta tres sarcófagos por brazo (9 en total, si descontamos el de entrada). Están cubiertos por bóvedas de cañón que forman una bóveda de arista perfecta en su cruce. Los diez lados exteriores forman nichos de apenas 1,20 metros de profundidad  bajo un arco/bóveda de cañón. Se ha supuesto que los pilares y arcos externos actuarían de contrafuertes y sostén del piso superior, aunque esta teoría no tiene en cuenta la robustez que ya tiene el macizo del piso inferior por sí mismo, lo que hacía del todo punto innecesario los estribos y muchos menos unos arcos para sostener una galería superior. Me quedo con la teoría que propone que estos arcos serían hornacinas para contener esculturas de tamaño natural de los enterrados en el interior (de nuevo 9 hornacinas, si descontamos la entrada).
El mausoleo desde la pasarela por la que se accede al piso superior, justo por detrás de la puerta de entrada.

  1. El piso superior es también decagonal, pero la parte cubierta es algo más estrecha por haber perdido la galería que lo rodeaba a modo de deambulatorio. El interior forma una única sala circular cubierta por la falsa cúpula monolítica que remata el edificio. Puede que ésta fuera la cámara mortuoria de Teodorico El Grande, lo que tendría su lógica, pues explicaría la falta de una escalera de acceso. Hoy en día se exhibe allí una bañera de porfirio del siglo IV, que en algún momento probablemente sirvió de sarcófago y que inicialmente se encontraba en el llamado Palacio de Teodorico. Dudo de que en ese sepulcro fuera enterrado Teodorico. Con seguridad la tumba fue destruida a mediados del siglo VI cuando los bizantinos eliminaron todo lo que "oliera" a la herejía arriana, como así sucedió con  los mosaicos que representaban a este mismo rey en la Iglesia de San Apolinar Nuovo. Sobre el deambulatorio hay diversas versiones, algunas de las cuales ya he mostrado en imágenes anteriores. Lo único cierto es que quedan huellas donde se engarzarían las piezas para sostener una arquería, posiblemente con columnas estilizadas.
Algunas otras medidas del monumento. La altura y la anchura.

  1. La falsa cúpula que corona el edificio es la mayor muestra de ostentación y fuerza del monarca. Es un monolito de 11 metros de diámetro, 2,5 metros de altura y 1 metro de espesor, que pesa entre 280/300 toneladas. El arquitecto que realizó el edificio tenía conocimientos suficientes como para haberlo rematado  con una cúpula normal o en su defecto con una bóveda de arista, como la del piso inferior, pero Teodorico quiso algo especial e hizo traer esta gran roca desde Istria a través del Adriático. El coste del transporte como de su colocación debió ser muy grande. Posiblemente en el momento del ajuste se produjo la fisura que puede observarse en la piedra. Para manejarla con cuerdas se debieron esculpir las 12 ménsulas o asas que luego quedaron como soportes escultóricos. La concavidad interior y la convexidad exterior debieron ser talladas y pulidas una vez asentada la gran roca sobre los muros.
Arriba: Ménsula tallada en al roca, con incisiones para engarzar una escultura y con la inscricción de San Paulus. Tien la forma para recibir un tejadilla a dos aguas. Abajo: detalle de uno de los frisos rectangulares que rodean el piso superior.

  • Elementos decorativos. Se han perdido la mayor parte de los elementos que decorarían el mausoleo, por lo que hoy en día se hace muy difícil imaginárnoslo. Se cree que los suelos podían estar revestidos de mármol verde antico. También han desaparecido las puertas de bronce, posiblemente llevadas para decorar el Palacio de Aquisgrán de Carlomagno en el siglo VIII. Le falta el ornato arquitectónico de arquería viva del primer piso del que ya hemos hablado. En las asas de la esfera posiblemente también habría decoración escultórica, en concreto, podemos sospechar que los nombres de ocho de los apóstoles y cuatro evangelistas que aparecen grabados en las doce ménsulas eran pedestales para sendas esculturas. Por último, sobre el ápice de la curvatura de la falsa cúpula hay una base plana de 77 por 52 centímetros que claramente era el soporte para alguna escultura (¿una estatua ecuestre en bronce de Teodorico como la de Carlomagno?) que servía de remate.
  • Se conservan algunos relieves, de entre los que destaca el friso externo que rodea el piso superior justo por debajo de la cúpula. Representa un motivo repetitivo geométrico que no ha sido interpretado con satisfacción. Se trata de unos círculos con pinzas sobre unas olas (de nuevo 9 por rectángulo). Ignoramos si tuvo un significado concreto, aunque lo más seguro es que sea un motivo decorativo proveniente de la orfebrería germánica.

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