miércoles, 1 de octubre de 2014

ARQUITECTURA ITALIANA DEL QUATTROCENTO.

A principios del siglo XV artistas, mecenas e intelectuales florentinos configuraron los ideales de lo que será el Renacimiento, una nueva etapa que sin romper totalmente con el inmediato pasado medieval ponía en valor la Antigüedad clásica. En la siguiente presentación puedes ver la obra de algunos de los arquitectos más importantes de este periodo que vino a llamarse Quattrocento. Tras ella puedes ver un escueto estudio, que sirva de índice de referencia o esquema de artistas y edificios.



Filippo Brunelleschi (1377-1446)

Filippo Brunelleschi, florentino genial y polifacético, creó una nueva arquitectura, más intelectual, basada en la razón.
La catedral gótica de Santa María dei Fiori, proyectada e iniciada por Arnolfo di Cambio a fines del siglo XIII, permanecía inacabada. En 1418 Brunelleschi gana el concurso para cubrir el espacio central del tambor octogonal. Busca una solución novedosa. Diseña un sistema de doble cúpula que levantará entre 1420 y 1446. La interior semiesférica, inspirada en el Panteón romano, y la exterior apuntada. El espacio vacío generado entre ambas aligera el peso de la estructura y la contrarresta, a la vez que permite una mejor prevención de la humedad.

Cúpula de Santa María de las FloresFlorencia.




En San Lorenzo y el Sancto Spirito busca el equilibrio ideal entre iglesia y basílica romana, pero no aporta ninguna solución a la fachada. Su proyecto en este sentido es la fachada de la Capilla Pazzi en el claustro de la iglesia gótica de la Santa Croce. El diseño de la planta rectangular cubierta con una cúpula sobre pechinas fue otra aportación que recogerá Miguel Ángel en el siglo siguiente.

Interior de la Capilla Pazzi. Florencia.




El palacio Pitti y el Hospital de los Inocentes son sus modelos más interesantes de arquitectura civil.

León Battista Alberti (1404-1472)

Alberti fue ante todo un gran teórico, tratadista y arqueólogo. Sus obras revelan sabias y sutiles variaciones sobre temas romanos  para alcanzar las proporciones y la armonía perfectas, para lo cual estudió y midió los monumentos  de la Antigüedad y los trasladó a las nuevas edificaciones. Ejemplos de ello son las fachadas que recubren las construcciones góticas de Santa María Novella en Florencia y el templo de Malatesta en Rímini. En el primero busca su inspiración en la iglesia de San Miniato al Monte, que creyó basílica paleocristiana. En el segundo recuerda la estructura de un gran arco de triunfo en la portada y en los laterales proyecta una sobria arquería inspirada en los acueductos romanos.

Santa María Novella. Florencia.




En San Andrés de Mantua el arco de triunfo y el templo de orden colosal se mezclan para crear la fachada que será repetida a partir del manierismo. La planta de cruz latina de una sola nave con capillas laterales entre los contrafuertes y gran cúpula en el crucero inspirará a Vignola para el modelo que conocemos como jesuítico.

En el palacio Rucellai ofrece su versión de cómo debería ser el palacio ideal renacentista.

Otros arquitectos.

Brunelleschi y Alberti tuvieron continuadores directos, el primero, en la persona de Michelozzo (Palacio Medici-Ricardi Biblioteca del convento de San Marcos, ambos en Florencia); el segundo, en Bernardo Rosselino (Palacio Piccolomini y catedral de Pienza).

Michelozzo. Palacio Medici-Ricardi. Florencia.




Otros arquitectos notables serían Antonio Averlino "Filarete" (Hospital Mayor de Milán Plano de la ciudad ideal de Sforzinda), Benedetto di Maiano (palacio Strozzi de Florencia) y Giuliano de Sangallo (Sacristía del Santo Spiritu de Florencia y Villa Medici en Poggio).



También se pueden ver en este blog los siguientes artículos relacionados:

Características de la arquitectura italiana.
El palacio Rucellai de Alberti.
La ciudad ideal Renacentista: Florencia, Roma Pienza, Sforfinda y Palmanova.
La arquitectura manierista italiana.
La arquitectura de Palladio en Vicenza y Venecia.

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