viernes, 26 de septiembre de 2014

COMENTARIO DE UNA OBRA PICTÓRICA. “La vocación de San Mateo” (1598). Michelangelo Merisi da Caravaggio.


En este artículo vamos a ensayar el comentario de una obra de pictórica. Recuerda que el comentario tiene dos niveles de profundidad, el que se hace en clase para resolver en 5 o 6 minutos y el que se hace en selectividad donde la pregunta al valer 3 o 4 puntos (según opción), necesariamente tendrá que tener una extensión mayor y debe ser contextualizada en un estilo y en un autor (si se conoce).
Para seguir el comentario ve abriendo la presentación en SCRIBD.

CARAVAGGIO. Vocación de San Mateo. by Alfredo

Presentación técnica y temática:
Estamos frente a un óleo sobre lienzo que representa una escena religiosa, pero con una premeditada ambientación profana y descontextualizada históricamente.
Un grupo de hombres sentados alrededor de una mesa de una taberna, vestidos a la manera italiana de finales del siglo XVI. Uno de ellos está contando monedas, por lo que podemos presuponer que es un recaudador de impuestos. Por la derecha entran dos hombres con atuendos bíblicos. Uno de ellos, Jesús, identificado por la aureola de santidad y la semejanza con el modelo de Cristo siriaco, señala al que cuenta, el recaudador Mateo. Es una invitación a seguirle.
El tema es claramente simbólico y contrarreformista. Se trata de la elección que realiza Cristo (la vocación) sobre cualquier persona, se haya tenido el pasado que fuera, para que le siga, instituyéndose así el sacramento del orden sacerdotal. Este es uno de los sacramentos que cierta parte del protestantismo no considera válido.
Características artísticas y atribución de estilo y de autor.
  • Los modelos humanos naturalistas utilizados no son bellos, más bien se trata de gente de la calle, con aspecto vulgar. Ni siquiera Cristo está idealizado. Es más algunos tienen pinta de pícaros y de rufianes. Esta es una característica típicamente barroca, ya que transgredía las normas de la idealización clásica y las normas del Concilio de Trento que exigía tratar a los personajes del cristianismo con decoro. Es Caravaggio el primer pintor que se atreve a romper con esta norma contrarreformista y establece estos modelos como norma de sus cuadros con el afán de llegar al público con personajes más cercanos y de esa manera mover a reflexión a los fieles. Los que en el siglo XVII contemplaban a este Mateo, vestido a la moda de la época y como una persona normal, podían sentir que la llamada de Cristo no se produce a personajes lejanos o ya santos, sino quizá a cualquier pecador y, porqué no, a uno mismo.
  • El recurso lumínico del tenebrismo. A través de la luz el pintor concentra la atención en lo que desea de la escena. Un foco de luz proveniente de una claraboya nos ilumina una estancia sin relevancia y unos personajes, cuyos rostros y manos concentran la expresividad. El resto del cuadro queda en oscuridad o penumbra. Es una iluminación artificial, como de focos teatrales. Esta técnica ya se venía ensayando con gran éxito desde el Renacimiento en los retratos (Leonardo da Vinci en su Dama del Armiño; el hombre del turbante rojo de Van Eyck) y en cuadros que se quería dar sensación intimista (Virgen del Gran Duca de Rafael; o adoración de los pastores de Correggio), pero es Caravagggio quien se especializa en esta forma de pintar que llamamos tenebrista o de violentos claro/oscuros.


A partir de él casi todos los pintores del siglo XVII pintarán cuadros de esta manera o al menos tendrán una etapa de notable influencia.



  • El color amarronado y la pincelada pastosa. Son otras de las características de la obra de Caravaggio. Con ello contribuye a hacer más cotidiano el momento, pues son los colores de la gente de la calle.
  • La composición. Los grupos están claramente descompensados en el cuadro. La luz d iagonal genera a través de las manos y de los rostros una línea zigzagueante. Un diálogo que va de la mano de Cristo que dirige a Mateo y la respuesta atónita de la mirada de los que le acompañan y se sorprende ante las palabras de Jesús. La figura de Cristo no se encuentra en el centro de la composición sino en un lateral, incluso uno de los apóstoles de espalda le tapa con su cuerpo y sólo podemos apreciar de él su cara y la mano. La figura de Mateo es confusa puesto que es el que todavía no se ha apercibido de la presencia de Jesús y sigue con la cabeza baja contando monedas, lo descubrimos por los dedos que le señalan.
  • No le preocupa ni el fondo ni la perspectiva.
En resumen se trata de una obra religiosa propia de un artista como Caravaggio, pintor italiano del Barroco del siglo XVII, que representa estas escenas con cotidianeidad, recurriendo a la técnica tenebrista y a personajes sacados de la calle.

EN UN COMENTARIO PARA SELECTIVIDAD HABRÍA que completar el estudio de esta obra:
a) Hablando de la producción pictórica de Caravaggio y de algunas características de éste que no se aprecian en esta obra. Hay obras tan trascendentes para la historia de la pintura como la que hemos analizado: La muerte de la Virgen, El descendimiento de Cristo, Los discípulos de Emaús, La crucifixión de San Pedro o La Conversión de San Pablo.
b) También tendríamos que explicar el panorama de la pintura italiana en el siglo XVII, oponiendo la obra de Caravaggio a la obra de los Carracci, deudora de Miguel Ángel, o la de los deslumbrantes frescos de bóvedas que se abren para contemplar triunfos y glorificaciones celestiales como las que realiza el Padre Pozzo.
c) Sería conveniente también destacar a aquellos pintores sobre los que influyó el tenebrismo naturalista de Caravaggio, destacando a Rembrandt y al Velázquez de la primera etapa.

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